A Comernos El Mundo ¡Ya!

Cuando te topas con ese conocido loco que va caminando también el camino derrumbado, entierrado, rocoso y cuesta arriba, con ese aliento que te cuesta mucho para ti mismo para dar el siguiente paso, comparte tu aliento y le das ánimos, porque para el mundo que tú quieres formular, el egoísmo no existe y tu empatía para absolutamente todos los luchadores formaran la maya inquebrantable de personas ganadoras.